Canción a los héroes del crucero “General Belgrano”

 

Letra y música: Hugo Ponce

 

Viento, recuerda el nombre de estos hombres,

sangre heroica que se llevó el mar,

paz, en el reposo de sus lechos,

 
guerra, si el invasor no parte de Malvinas!

 

Navegan por el mar de las tormentas

a bordo del crucero. Su canción

despunta con el sol del año ochenta y dos,

un dos de abril, grito de guerra.

 

Un corazón de novia en retaguardia

echa a volar mil besos hacia el sur

y ellos van a besar, igual que besa el mar,

la arena austral de las Malvinas.

 

Porque para besar a esa mujer

hay que hacerse a la mar a sangre y fuego,

con el temple de los enamorados,

con razones y fusiles en las manos.

 

Porque para llegar, mi amor, a tí,

tal vez no baste con parlamentar,

por eso los soldados del Belgrano

se aprestan a besar y a combatir.

 

Hay dos halcones negros en el cielo,

el norteamericano y el inglés,

que bailan en el sur con la serpiente rusa

la danza de los sanguinarios.

 

Y los halcones dan con el Belgrano

aún fuera de la zona de exclusión,

y apuntan con la sucia hiel de los imperios

al corazón de nuestros hombres.

 

Y la tarde se abrió de par en par

con el trueno de las explosiones,

las novias despertaron en sus lechos,

la patria desgarró su corazón,

 

pero no para llorar por los caídos,

sino para luchar hasta que al fin

la aurora de la reconquista

alumbre de los héroes el candil.

 

En medio de los gritos y del fuego

José vió al compañero que cayó,

la balsa salvadora sólo está a diez metros,

pero José no lo abandona.

 

Con un coraje inmenso como el cielo

José rescata al camarada y su valor

es algo que jamás tendrán sus enemigos:

amor por lo que se defiende.

 

Porque para besar a esa mujer

hay que hacerse a la mar a sangre y fuego,

con el temple de los enamorados,

con razones y fusiles en las manos.

 

Porque para llegar, mi amor, a tí,

tal vez no baste con parlamentar,

por eso los soldados del Belgrano

se aprestan a besar y a combatir.

 

Porque para besar a esa mujer

hay que hacerse a la mar a sangre y fuego,

con el temple de los enamorados,

con razones y fusiles en las manos.

 

Porque para llegar a tí, Malvinas,

tal vez no baste con parlamentar,

por eso los muchachos del Belgrano

se aprestan a luchar hasta morir!